Sentado en el alféizar de la ventana...
Nada malo le podía suceder, estaba a salvo,
mirar, nadie le podría hacer nada por el simple hecho de observar.
Interesante característica... ¿No?... la mirada, algo que la todos poseen, que pocos saben usar, y que muchos menos saben trasmitir, con solo una mirada se han descubierto cosas, se han resuelto misterios, se han enamorado personas...
Mirando a las personas que caminan, algunas solo para ser vistas, otras pensando en las muchas cosas que los abruman... o solo caminando. Él, mira el reloj que se encuentra en la pequeña mesa alborotada de cosas, marca las 3 de la tarde de un día maravilloso para muchas personas, pero no para él...En silencio, le da una última mirada a el balcón y se vuelve hacia la habitación, toma su mochila y baja las escaleras con su conocida velocidad, alguien los llama de lejos, pero el no vuelve la mirada...
Camina, tal como vio caminar a las demás personas desde el alféizar de su ventana, mira hacia el balcón de su habitación, en ese lugar, hacía segundos se encontraba el, desde ese lugar se ve claramente el balcón, por qué será que nadie lo observa...
Continuará...
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